Trucos para conseguir un eyeliner perfecto

No nos conformamos con que esté “bien” y ni mucho menos con que sea “aceptable”. ¡Queremos que un eyeliner perfecto! El delineado es uno de los temas de maquillaje que más quebraderos de cabeza nos trae. Y es que posiblemente sea una de las técnicas más difíciles de perfeccionar, ya que no sólo depende de la práctica, sino también de nuestro pulso.

Sin embargo, a pesar de que nuestro pulso es el que es, podemos poner en práctica una serie de trucos o consejos que te ayudarán a conseguir un eyeliner bonito mucho más fácilmente, haciéndote la tarea más llevadera y evitando tener que repetir el eyeliner 80 veces en cada ojo. Puedes pasarte por nuestra entrada sobre tipos de eyeliner si quieres complementar la información para conseguir de una vez por todas el eyeliner que sueñas.

Rotulador para practicar el eyeliner perfecto

Si quieres empezar a practicar delineados o ya llevas tiempo practicándolo pero no consigues hacerlo bien, quizá es porque no has empezado con el producto adecuado. Nuestro consejo es que utilices un eyeliner en rotulador hasta que te salga bien, y a partir de ahí empieces a experimentar con otros formatos. Puedes optar por uno para líneas gruesas o probar con líneas finas.

El formato rotulador es comodísimo, y su punta fina permite que el rabillo se dibuje prácticamente solo: sólo tienes que apoyarlo con cierta inclinación. También es muy fácil acceder a la esquina interna del ojo, así que es uno de nuestros formatos preferidos. Está claro que cada persona tiene su formato favorito, pero los rotuladores son un tipo de eyeliner muy práctico para aprender la técnica del delineado y ensayar hasta conseguir un eyeliner perfecto.

Lo más pegado posible a las pestañas

Esto no es ninguna tontería: nada de dibujar una línea de cualquier manera sobre el párpado, es la norma básica para un eyeliner perfecto. Tienes que empezar a dibujarla lo más pegada posible a las pestañas, y a partir de ahí, puedes ir ensanchándola un poco hasta que consigas el grosor deseado. Pero empieza a ras de las pestañas, porque si no quedarán huecos sin cubrir y además es más probable que tu eyeliner termine mucho más grueso de lo que querías. La idea es ir de menos a más: comienza con una fina línea, que la irás ensanchando según te guste. ¡Más vale prevenir que curar!

Haz la guía de tu rabillo en los dos ojos a la vez

Conseguir que el eyeliner quede exactamente igual en los dos ojos es muy complicado, pero hay que tratar de hacerlo lo más parecido posible. Para conseguirlo y si no tienes mucha práctica, lo mejor es que traces una pequeña guía de lo que sería el rabillo en el exterior del ojo, para calcular el ángulo de inclinación. Una vez que estés conforme con la inclinación en el primer ojo, trata de copiar esa guía en el otro ojo. Así conseguirás que los dos eyeliners queden a la misma altura y con la misma elevación, de manera más fácil que si primero completas un ojo y luego el otro. Puedes hacerlo tras haber dibujado la línea a ras de pestañas o antes de haberlo hecho, como primer paso.

La consistencia del eyeliner debe ser muy cremosa

Esto es muy importante cuando utilizas un delineador líquido. Si está demasiado seco te será imposible realizar una línea nítida y un rabillo afilado. El pincel no te será de ayuda por más fino que sea, ya que el gel no se deslizará con facilidad y no conseguirás el trazo que deseas.

Tienes multitud de opciones y marcas que ofrecen este tipo de eyeliners en diferentes colores. Si lo deseas, también puedes probar con un delineador en lápiz. ¡Busca la opción más adecuada para ti!

El truco del celofán no está de más

Si has practicado todo lo posible y no hay manera de conseguir un eyeliner perfecto, siempre quedará el truco del celofán. Es muy sencillo de hacer y da muy buenos resultados. Simplemente coloca un poco de celofán en la mano para que no pegue con tanta fuerza, y después colócalo en la esquina externa del ojo de manera que te sirva de guía para realizar el delineado. Tan solo realiza la línea superior del rabillo y rellena en forma de triángulo: al retirar el celofán habrás conseguido un rabillo nítido y definido.

Puedes ver este truco en el vídeo que te mostramos a continuación:

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