Te contamos todo de la esponja konjac

La llegada de la esponja konjac ha cambiado (y mejorado) nuestras rutinas de limpieza facial. ¡Una auténtica revolución! Y todo se resume en una esponja 100% natural, biodegradable, sin aditivos y vegana. Fabricada con la raíz de la planta Konjac, una planta de origen asiático.

Totalmente compatible con las pieles sensibles. Esta planta alcalina tiene pH neutro y ayuda a estimular la circulación sanguínea y la regeneración natural de las células, de un modo delicado y respetuoso con la piel.

¿Aún te preguntas por qué la esponja Konjac ha sido toda una revolución? Uno de los grandes descubrimientos de la cosmética coreana con el que ahora puedes disfrutar en el baño de tu casa. Porque una vez que la pruebas, ya no puedes vivir sin ella. ¡Hoy te contamos todo lo que necesitas saber!

No es nada raro que, poco a poco, las rutinas de cosmética coreana vayan ganando protagonismo en nuestro país. Y no solo porque las coreanas luzcan una piel preciosa. Estos rituales triunfan fuera de sus fronteras ya que utilizan sustancias más naturales que las que estamos acostumbrados en esta parte del mundo. 

Y un buen ejemplo ha sido el boom de las esponjas konjac. Hoy te contamos más detalles sobre este producto, y no solo porque nos encante… sino porque también se convertirá en un indispensable en tu rutina. 

¿Qué es una esponja konjac?

La esponja konjac es una esponja vegana, biodegradable, que activa la microcirculación y exfolia suavemente nuestra piel a la vez que la limpia. Apta para pieles normales, grasas, sensibles o mixtas.

100% natural y sin aditivos. Ya que está fabricada con la raíz de la planta Konjac. Esta planta lleva usándose miles de años en el continente asiático dentro de la medicina, la cocina o el cuidado de la piel. Es muy beneficiosa por su alto contenido en fibra, además de fósforo, magnesio, hierro, sodio, potasio y vitaminas A, E, D y C.

¿Para qué sirve la esponja konjac?

Con un solo producto limpia, hidrata y exfolia de forma muy suave la piel, eliminando las células muertas y disimulando las imperfecciones. Atrapa la suciedad, las bacterias y la grasa de nuestra piel. Además, equilibra el pH de la piel y ayuda a cerrar los poros, lo que es muy beneficioso en la lucha contra el acné.

Utilízala por la mañana antes de aplicar tu crema hidratante, para conseguir un mejor acabado en tu maquillaje. O también puedes utilizarla antes de irte a dormir, para decir adiós a la suciedad acumulada de todo el día.

Gracias a su origen natural, esta esponja está recomendada para todo tipos de pieles, con un gran efecto calmante.

¿Cómo usar una esponja konjac?

1. Mójala antes de usarla. Que no te extrañe si antes de usarla, notas que está dura como una piedra. Este es su estado natural. Remojala con agua templada. Cuando absorba el agua, se volverá suave y blanda. Escúrrela para eliminar el exceso.

2. Movimientos circulares. Si vas muy maquillada, lo mejor será que primero te desmaquilles. De este modo conservarás tu esponja konjac en buen estado por más tiempo. Puedes añadir tu limpiador habitual, pero no es necesario. Tras esto, masajea la piel con movimientos circulares. Si lo prefieres, puedes añadir tu jabón o limpiador favorito, pero no es necesario. La esponja por sí sola puede eliminar las impurezas de tu piel.

3. Cuando termines, enjuaga y exprime tu esponja para quitar toda el agua. Pero cuidado, no la retuerzas o estrujes con demasiada fuerza, ya que podrías dañarla. Normalmente incorporan una cuerdecita para que puedas colgarlas y dejarlas secar.

4. Algunos fabricantes recomiendan guardarlas en el frigorífico para conservar su estado. Para ello debe estar totalmente seca. Las esponjas duran unos dos/tres meses en buen estado. Cuando veas que las fibras están dañadas, es el momento de comprar una nueva. Si quieres desinfectarla, sumérgela en agua hirviendo (no más de dos minutos) para eliminar las bacterias.

¿Qué tipo de esponja konjac debo elegir?

1. Konjac blanca: elaborada con Konjac puro, está indicada para todo tipo de pieles. Recomendada también para las pieles de los más pequeños y bebés, ya es ideal para limpiar su piel durante el baño sin necesidad de usar ningún producto o sustancia química.

2. Konjac de arcilla rosa: apropiada para pieles secas y sensibles, ya que contiene propiedades hidratantes. 

3. Konjac de arcilla verde: Ideal para la piel normal o mixta, incluso grasa. La arcilla verde es conocida por su acción purificante y antibacteriana, por lo que es perfecta para mantener los granitos a raya evitando que aparezcan.

4. Konjac de camomila: apropiada para todo tipo de pieles, pero está especialmente indicada para pieles hipersensibles o irritadas. La camomila es un ingrediente antiinflamatorio y calmante.

5. Konjac de carbón: será la que más te convenga si tu piel es grasa y sueles acumular puntos negros e impurezas. Contiene carbón activado y otro tipo de minerales que funcionan como antioxidantes naturales para tu piel.

6. Konjac de lavanda: apropiada si tu piel es sensible, porque la lavanda tiene propiedades terapéuticas y te ayudará a calmar la piel, incluso si está irritada. Además le proporciona hidratación para que se mantenga confortable y elástica.

7. Konjac de té verde:
está especialmente indicada para aquellas personas que quieran mejorar la elasticidad de la piel, a la vez que controlar la aparición de imperfecciones. El té verde funciona como un tónico natural que elimina las impurezas y mantiene la piel suave y limpia.

Te recomendamos…

Incluye en tu rutina una esponja konjac de Brushworks y disfruta de sus beneficios. Disponibles en todos los tipos que te hemos comentado. Elige la más adecuada para tu piel a un precio de 4,95€.

So Eco también nos presenta sus esponjas konjac blanca y de carbón por solo 5,95€.

Deja un comentario